Expertas debaten sobre las ciudades
Bajo el nombre de “Ciudades incluyentes, ciudades para todos”, en esta mesa se reunieron expertas en diversos temas para discutirlos teniendo como eje a la ciudad. La actividad estuvo moderada por Ana Díaz Aldret, profesora investigadora del Instituto de Políticas Públicas y Gobierno de la Universidad de Guadalajara, que sugirió que la discusión girara en torno a tres ámbitos: desigualdad, políticas públicas urbanas y la voz de las mujeres. Anacláudia Rossbach, directora ejecutiva de ONU-Hábitat, dijo en su intervención virtual que la inclusión en ciudades significa garantizar los derechos a todos sus habitantes y recordó que en 2050 el 70% de la población mundial vivirá en zonas urbanas.
Alejandra Ríos, directora de la Oficina de World Justice Project México señaló dos retos fundamentales en materia urbana, el desfase entre el ámbito territorial del municipio en México y la dimensión de las ciudades; y la necesidad de incorporar la perspectiva de género y de derechos desde el diseño de las políticas urbanas. Enfatizo que actualmente se cuenta con información para abordar ambos retos y que, aunque de forma aislada, existen en nuestro país esfuerzos locales para enfrentar estos desafíos.
La directora ejecutiva de OXFAM México, Alexandra Haas, expresó que la desigualdad es parte del contexto de las ciudades mexicanas. Desarrolló tres aspectos de esta realidad. Los derechos laborales de los repartidores de aplicaciones móviles, fenómeno eminentemente urbano, opción que pretende ofrecer flexibilidad a los trabajadores, pero que en realidad es un modelo laboral muy precario, pues ni siquiera tienen una relación formal con las empresas. El otro aspecto es la tributación local, por lo que dijo que en México los impuestos municipales “se cobran poco y mal”. Considera que los municipios podrían cobrar más impuestos sin un carácter regresivo, es decir, que sean proporcionales a la capacidad económica. El último tema fue la desigualdad entre las responsabilidades de cuidado familiar y del hogar que claramente se carga en las mujeres, quienes no tienen acceso a instancias de apoyo efectivo para realizar estas tareas.
Carme Miralles-Guasch, profesora e investigadora de la Universidad Autónoma de Barcelona, hizo dos planteamientos. El primero es que en la ciudad nos jugamos el futuro, por lo que la responsabilidad y compromiso del reto urbano se relaciona con los jóvenes. El otro es el significado del derecho a la ciudad que, en su opinión se traduce poder vivir en ciudades saludables y llegar a dónde sea necesario para realizar las actividades cotidianas. El último aspecto lo definió como el derecho de todos “a llegar” a lugares como vivienda, trabajo, escuela, ocio, entre otros, en un tiempo y con un esfuerzo razonables.
Sandra Ley, académica del Tecnológico de Monterrey, compartió que Latinoamérica, y en particular México, concentran a las ciudades más violentas del mundo. Expuso los resultados de diversos estudios que confirman esta realidad. Enfatizó que la violencia no se mide solo en índices delictivos, sino también en los cambios que ha sufrido la vida diaria de sus habitantes. Citó como ejemplo a la extorsión, que ha modificado aspectos como la distribución de bienes y servicios, los precios de las mercancías y, en general, el desarrollo de la economía local.
En la ronda de conclusiones, las expertas coincidieron en que, a pesar de lo expuesto en sus intervenciones, conservan una visión optimista sobre el futuro de las ciudades.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“30 Años de la Autonomía de la Universidad de Guadalajara y de su organización en Red”
Guadalajara, Jalisco, 5 de diciembre de 2024
Texto: Víctor Yamaguchi
Fotografía: luz Elena Contreras