¿Democracia es una mala palabra?, mejor digamos ciudadanía

Tiempo de lectura:
3 minutos

Con las preguntas detonantes: ¿Cuándo se volvió tan impopular la democracia? y ¿Cuándo devino en una palabra vacía?, inició la Mesa 3 denominada: Digamos mejor ciudadana, ¿Democracia es una mala palabra?, en el marco de Muro a Muro, un espacio virtual en el marco de FIL Pensamiento.
 
Gary Gerstle, profesor emérito de historia americana y director de investigación de la Universidad de Cambridge reconoció que la democracia se ha vuelto cada vez más en un concepto impopular, explicó que el desprestigió podría tener su origen en la crisis económica del 2008 en Estados Unidos.
 
“Lo que me lleva a pensar que hace entre 15 y 20 años que la democracia no funciona bien, claro cuando uno habla del planeta entero la prevalencia de la democracia siempre ha sido desigual. En muchas partes del mundo se ha perdido la confianza para llevar a los pueblos con democracia a las sociedades a un mejor futuro”, señaló.
 
Expuso que cuando el capitalismo y el libre mercado no funcionaron, a pesar de que fue el modelo económico al que se le apostó en las sociedades democráticas, llevó al descontento popular.
 
“Fue en la década que siguió a la crisis financiera del 2008, que surgieron los estallidos populistas entendidos como estallidos contra la forma habitual de hacer política incluso en sociedades democráticas hubo estallidos de ira y clamores de que los sistemas políticos ya no respondían a las necesidades de los ciudadanos comunes y de que estas ya no eran tomadas en cuenta tuvieron lugar estos estallidos populistas”, sentenció el académico.
 
Por su parte, John Keane, catedrático de Teoría Política en la Sydney University, quien, además, fundó el Centro para el Estudio de la Democracia en Londres consideró que en el mundo se viven tiempos convulsos y que la idea de neoliberalismo, “provoca una sensación generalizada de que la democracia es una suerte de disfraz, de camuflaje de un gobierno oligárquico así como el desempoderamiento de los ciudadanos”, lo que afecta la idea popularizada de la democracia que cada vez pierde más fuerza.
 
Por otro lado, refirió que los ciudadanos no encuentran en los militantes de los partidos políticos, los perfiles que los representen como parte de procesos democráticos.
 
“Está el quiebre y la desintegración del sistema de partidos atrapa todo lo que genera grandes cantidades de desafección, disgusto de la política, disgusto de los políticos desafecto de los jóvenes. En la más reciente elección europea solo el 10% de los jóvenes de 18 años con derecho al voto salió a votar, esa tendencia preocupa”, señaló.
 
El académico concluyó que, en la actualidad, “la democracia es una definición amplia impotente ante las fallas del mercado, además es un sistema de gobierno que no se ocupa de los problemas crecientes de los millones de personas que carecen de estado o de vivienda en el mundo, la democracia es incapaz de lidiar con rapidez y eficacia con fenómenos como las especies en extinción o el cambio climático”.
 
No obstante, concluyó que la democracia debe seguirse viendo como es un espíritu, como una forma de vida,  “es una manera de administrar el poder, es un sistema de instituciones comprometida con la procuración de igualdad de oportunidades”
 
En este sentido, Kristen R. Collins  Teórica política de la Universidad George Mason concluyó, al igual que el resto del panel, dijo que si bien el concepto democracia está muy desgastado, se deben pensar en cómo retomar la importancia de la democracia como una manera de generar mejores oportunidades y no como un término en desuso.
 
“El miedo de la democracia en Estados Unidos es algo que necesitamos contrarrestar con un optimismo”, concluyó la académica.
 
El panel virtual estuvo moderado por Marco Hernández Talamantes, comunicador con estudios en políticas culturales y gestión cultural. 

vistas

COMPARTIR